¿Y tú cómo te defiendes?
En la madurez no nos volvemos frías ni indiferentes. El cuerpo entra en modo protección cuando el sistema nervioso está agotado y reactiva defensas antiguas.
En la madurez no nos volvemos frías ni indiferentes. El cuerpo entra en modo protección cuando el sistema nervioso está agotado y reactiva defensas antiguas.