Cuando generalizar te protege
Las frases identitarias pueden convertirse en defensas emocionales. En la madurez, generalizar protege al sistema nervioso, pero limita el movimiento interno.
Cuando pensar demasiado es una defensa
Pensar no siempre ordena. En muchas mujeres maduras, el racionalismo se convierte en una defensa emocional cuando el sistema nervioso está en hipercontrol.
¿Y tú cómo te defiendes?
En la madurez no nos volvemos frías ni indiferentes. El cuerpo entra en modo protección cuando el sistema nervioso está agotado y reactiva defensas antiguas.